VUELTA A CASA

Por Pau - 17 de Noviembre, 2006, 0:48, Categoría: General


Las puertas de las casas en el pueblo no se cierran, se entra sin llamar y pasa el Vagabundo

Eso es lo que mi amiga Luna dice en su blog.
Las cosas han cambiado. Mis antiguos lectores, los que no interesaba que siguieran leyendo mi historia, han abandonado definitivamente su lectura.
No puedo sentirme más satisfecho.
Algunos me escribieron, llamaron...
- ¿Has dejado de escribir?
- Definitivamente.
- ¿Y cómo es que has cerrado la bitácora?
- Ni falta que hacía el mantenerla.

Ahora, ya con la antigua tranquilidad recuperada, puedo permitirme reabrir La Crisálida del Tiempo con todos sus antiguos archivos.
Renovaré los enlaces ya que algunos han cambiado. Costará un poco por la falta de tiempo que padezco pero vale la pena y mucho.

La Crisálida es para mí algo demasiado entrañable y querido. Lo he pensado mucho y, ciertamente, ha costado un poco decidirme pero... la echaba demasiado en falta.
La Crisálida es un blog con el que me siento a gusto, lo encuentro bonito, ameno y más divertido.
Realmente es vergonzoso que yo, tal como soy y pienso, la tuviera que cerrar. Ha sido así y no quedaba demasiado margen de maniobra para ello.

A partir de ahora, ese blog será lo que debe ser:
Un lugar para ser lo más leído posible por gente anónima. Después de todo los blogs, en su mayoría, sirven para eso, para ser leídos y, a poder ser, muy comentados.


Un cordialísimo abrazo a todos los que siguen leyéndome.


CLAROSCUROS

Por Pau - 16 de Noviembre, 2006, 0:27, Categoría: General


Hablé con Cheli, le conté mi estado de desesperación, mi ansiedad por desaparecer un tiempo abandonándolo todo.

- He hablado con Pili y es posible que me vaya un tiempo al Pirineo de Huesca, deseo plantearle un negocio en la casa que ha arreglado allí, entre viaje y viaje.
- ¿Y yo? ¿Has pensado en mí, en mi enfermedad, en nuestro hijo?
- Sé que no soy necesario como también que no es cosa de un día o un mes. Nos podemos preparar e irnos los dos.

Cheli se disgusta y llora. No está dispuesta a abandonar todo lo que tiene aquí, su vida y entorno.
No esperaba esta reacción.

- Hace tiempo que te veo mal, que tienes algo en la cabeza... y ahora me lo dices.
- Una cosa es estar mal y otra tener en la cabeza la intención de abandonarlo todo.
- ¿Hay otra mujer? ¿Estás liado con otra?

Miro a Cheli. No puedo creer lo que escucho, no lo entiendo.
No sé que decirle, no porque no haya nada sino por haberme quedado mudo con la sorpresa.
Ahora río y entiendo. Para ella tanto M como Vicki son parte suya, esas no cuentan.
¿Qué puede pasar por la cabeza a una mujer así para preguntarme esto?

- ¿De dónde sacaría el tiempo, Cheli, el tiempo y el semen, claro?

Me mira y comprende, creo que comprende.

- Una relación corta, una sola vez... ya basta para enamorarte. Eres hombre y te conozco.

Río con ganas y le cuento mi última aventura erótico-sexual, se la cuento divertido.
Primero denota una inmensa sorpresa. No podía imaginarse algo así, tan fuerte y contundente, tan extraordinario.

- Mientras no se entere quien ya sabes...
- Fue un encuentro entre adultos, un divertimento sano y placentero, nada más, un día y punto.
- ¿Y cómo es, cómo folla?

La miro divertido. Cheli vuelve a ser la misma de siempre. Albert está entrenando y estamos solos, podemos hablar de lo que nos plazca con total libertad.

- Folla de puta madre, sobre todo cuando monta al macho, pero no cumple las expectativas que se esperan de su cuerpo, imagen y conversación.
- Es joven todavía.
- En eso no y en lo otro, menos aun.
- Estás muy bien acostumbrado. ¿Qué se siente con una mujer así, en tus brazos, a tu edad?

Ahora veo que Cheli se divierte y excita, que celebra el que me haya divertido con una hembra de tal calibre.
Y le cuento como es, su piel deliciosamente aterciopelada, suave y cálida como la suya. Su manera de desnudarse excitando al macho, como se acerca a él y lo difícil de mantener la serenidad y excitación ante un cuerpo así.

- Eres un hombre afortunado con las mujeres. El noventa y nueve por ciento darían sus huesos por acostarse con ella y, a tu edad, solo pagando una fortuna se puede follar a una mujer así.
- Pero yo no pagaría ni medio euro. Ya sabes que no entro en este mundo, que no se me levantaría ni con la más sexi de ellas.
- Jota y Joan se volverían locos
– Y se ríe con la idea.
- Jota eyacularía antes de entrar y Joan, aun siendo más atemperado, su moralidad lo impediría.
- Y tú, hombre perfecto y equilibrado, el que está por encima de todo y todos... Tú, como siempre, con tranquilidad, exquisitez y delicadeza, la volviste loca.

Y ahora Cheli está rabiosa. Tiene una deuda pendiente y desea cobrarla.

- Sí, se volvió loca. Quise que se volviera loca. ¿Dudas tal vez que no quisiera eso? ¿Es que no me conoces, no nos conoces a todos? La volví loca durante horas, todas las que disponíamos, con meticulosidad y fantasía.
- Eres frío hasta en eso, perfectamente gélido. No tienes capacidad de asombro, ni siquiera de duda.
- Cada uno es como es. Parece que ahora la que se asombra eres tú.

Y le recuerdo alguna historia y aventura suyas.
Nadie puede nunca decir nada, y ella no es una excepción.

Cheli, la mujer absoluta, está disgustada conmigo. Sabe que paso por una época de inseguridad e inestabilidad y eso es arriesgado. No está en su mejor momento y le pido que lo abandone todo, que deje atrás un mundo entero para venirse conmigo.
Cheli conoce su poderío y sabe que estoy loco por ella, que no la dejaría por nada de este mundo, como también sabe lo que significa rechazar mi pedido.
Una encrucijada. Me gustan las encrucijadas, los conflictos. Me gusta ser capaz de distinguir el blanco del negro. El coñazo de las distintas tonalidades, de oscuridades y claridades no van conmigo.
Hoy, lo que para mí es blanco, para ella solo es algo claro, y lo que para mí es negro, para ella algo oscuro.
Así, viendo las cosas de esta manera, nadie puede decidir nada, nadie está seguro de nada.
Debo serenarme. Aun no sé lo que quiero y ya provoco dolor a la persona que más amo.

 

A DISGUSTO

Por Pau - 13 de Noviembre, 2006, 23:42, Categoría: General


No me siento a gusto en el mundo que me ha tocado vivir. Supongo que pensar así debe ser harto peligroso pero, la historia, la mía en este caso, es así.

Otra avería en el Metro ayuda que pueda escribir con tranquilidad sobre mi desasosiego, desasosiego es la palabra más acertada que encuentro en mi vocabulario.

Es curioso que en el único lugar en el que escribo a gusto, con libertad absoluta, sea éste, un tren del Metro barcelonés.

No estoy bien en casa, tampoco con la familia. No me siento a gusto con casi nadie.

En mi  trabajo existe crispación, la misma que se respira en el ámbito político de mi pequeño país.

Ya no estoy dispuesto a transigir sobre mi forma de ser y eso conllevará un cambio radical y absoluto. Tengo ganas de abandonar trabajo y familia, un buen trabajo y una buena familia.

Soy un hombre repleto de contradicciones.

Repaso mi vida y me doy cuenta que solo dispongo de buenos amigos y ningún enemigo. Los posibles y potenciales enemigos huyen de mi entorno, mis amistades no notan esta característica de mi personalidad. Piensan que soy una bellísima persona, que para mí todo el mundo es bueno y con derecho a ser tomado en cuenta, a tener una oportunidad.

Hay hombres que solo se sienten bien luchando y viviendo al límite, guerreando hasta el final.

Me gusta hablar y estar bien con los míos. Me gusta ser silencioso y no estar bien con los demás. El mundo es blanco o negro, no veo matices, odio los matices, solo sirven para engañar mi particular percepción de lo que me rodea.

Hay un horroroso chip en mi cerebro que me exige volver a ser un gran hijo de puta y otro que todo lo contrario, que debo reprimir y apagar el anterior para siempre.

Y tengo miedo de hacer eso, de dejar de ser como soy. Y, mientras, el tiempo pasa sintiendo impotente como se escurre por entre mis dedos.

De vez en cuando una abeja abandona el enjambre, un ánade la bandada...

¿Están locos?

Un defecto, variación o mutación en su pequeño cerebro ocasiona dicho comportamiento.

No sabemos bien lo que ocurre en el cerebro humano. No creo que lo sepan ni nuestros bisnietos, y si algún día uno de ellos lo descubre habrá solucionado, sin duda, nuestro problema de supervivencia como especie.

Hoy por hoy debemos aceptar que no sabemos como funciona el mecanismo que regula nuestros hábitos y costumbres. Mientras, siempre habrá el que se rebote, rebele contra lo preestablecido como normal e incluso lógico, que no es lo mismo. Y se le tratará como anormal que es, y se intentará recuperar para el sistema, un sistema que consideramos el mejor y más adecuado para "ir tirando".

FALTA DE TIEMPO

Por Pau - 9 de Noviembre, 2006, 22:40, Categoría: General


Falta de tiempo, exceso de trabajo, la enfermedad de Cheli, la historia de M... hacen muy difícil poder escribir, sobre todo poder repasar mis escritos, leer y enriquecer el escaso vocabulario que dispongo. Solo el hecho de intentar acentuar algunos adverbios con la corrección debida, hace que pierda un tiempo precioso necesario para otros menesteres.

La moda, siempre el mismo problema. Nuestro producto se vende, han cerrado muchos negocios, tiendas y competidores, eso hace que deba esforzarme en calidad, en la precisión de mi patronaje, en el exceso de pequeñas partidas dada la cantidad de modelos que produzco.

Hoy escribo aprovechando la avería en una unidad del Metro. He dejado pasar un convoy atiborrado de gente, cojo el siguiente y escribo de pie, en un rincón y a presión. No sé como saldré cuando llegue a mi destino.

Mucha gente con el periódico bajo el brazo, gente joven. Antes eso no ocurría, los jóvenes no leían el periódico, ni jóvenes ni viejos. Las personas han cambiado, eso es lo que ocurre, y los políticos no, esos siguen pensando que gobiernan a tontos.

Parece ser que mi hijo ha conseguido que la chavala que le gusta se acerque a él.
La verdad es que lo celebro. Me gusta mucho esa tía, además es su estilo, aniñada y de apariencia inocente.
Parece mentira como ha cambiado Albert. Antes le gustaban inocentes y tontitas, ahora le gustan las que lo parecen y no lo son, ahora le gustan fuertes, valientes e inteligentes.
He visto como C ha terminado convirtiéndose en su gran amiga, tanto ella como su excompañera, y también como disfruta de la amistad y confianza con sus compañeros.

Ayer me decía que de caer en una dictadura no lo podría soportar y cogería un arma.
Me lo quedé mirando... demasiado impulsivo y visceral ante la injusticia. Mi hijo sería buena carne de cañón pero nunca un buen guerrero.

Los buenos guerreros no caen en la trampa del sentimiento, no cometen errores, son silenciosos y aparentan aceptar las cosas tal como son y saben pasar desapercibidos. Los buenos guerreros se dejan querer, dan a entender comprensión y solidaridad pero sin mojarse demasiado, denotan motivación pero hacen que tienen otras cosas más importantes, hasta que al final los tratan de miedicas y cobardes, de individuos no comprometidos con ninguna causa. Ellos, los buenos guerreros, han sacado nota de todo, han calibrado y valorado quien caerá, quien traicionará, quien sobrevivirá, quien es el infiltrado... Luego, más tarde, otro guerrero como él se aprovechará de su información y utilizará a cada uno de ellos como mejor le parezca, los utilizará sin remordimientos ni escrúpulos.

No, Albert nunca será un buen guerrero. Es demasiado vehemente y escrupuloso para ello. No es ni se parecerá nunca al gran hijo de puta de su padre. Albert es como su madre, un constructor y no un destructor despiadado.


ANTEAYER

Por Pau - 7 de Noviembre, 2006, 9:35, Categoría: General


El jueves pasado se presentó nuestro socio senegalés, más grave y serio, más formal...
- Estás muy delgado amigo mío.
- El ramadán.
- Pero tú eres tan musulmán como yo cristiano.
- Sí, pero allí te cortan los huevos y aquí no.
He conocido muchos magrebíes, muchos habitantes de Musulmania pero como Nabila y él nadie, tan antirreligiosos no.
Sé que hay muchos más pero siguen los ritos por costumbre, familia, el qué dirán, las relaciones e influencia de la religión en la vida civil de sus países...
- Y cuando ves toda esta gente haciendo la genuflexión, lavándose pies y manos, ¿eso qué?
- Nada, poco más de la mitad. Nunca me verás así, ni a mí ni muchos como yo.
- ¡Que vergüenza!
Y encogiéndose de hombros - Una rémora más que debemos aguantar.

Ayer vinieron Jota y M a vernos.
Fue él el que me llamó, tenía ganas de vernos, sobre todo a Cheli.
Y es que se les nota a la legua. Tomamos un aperitivo al lado del club, M a mi lado, mirándolos...
El amor, cuando es tan limpio y tierno, tan noble y sencillo, se convierte en una acción de belleza sublime y rotunda. Cuando nadie debe fingir nada...
Han estado casi todo el tiempo hablando entre ellos, de la enfermedad y sus consecuencias, de baloncesto, de gente conocida, de política, de...
Nos despedimos besándonos en la calle, ellos formal, nosotros en la boca.
Le muerdo el labio inferior y, ella, a mí también.
Suave y aterciopelada, de piel tibia y dulce.
No, M y yo no somos formales. Solo lo fuimos cuando nuestros papeles así lo exigieron, cuando durante los tiempos revueltos era impensable que alguien supiera de nuestra relación y sentimientos.
Entonces nos obligaba una necesidad, hoy ya no es así.
Su cabello es corto, se lo ha vuelto a cortar. Le acaricio la nuca.

Ahora, mientras escribo, siento el escalofrío en mi espalda, el mismo de ayer cuando quedamos en vernos pronto, muy pronto.

Llegamos a casa y hago la comida. Los findes siempre "cocino".
Una gambas preciosas a la plancha y "rovellons" de igual manera. La cosa se da de hostias, pero está tan bueno...
Me echo en la cama y apoyo la cabeza en el vientre de Cheli. Me acaricia cabeza y espalda, gimo y ronroneo como mi gata a la que siento llegar para hacerse, también, un lugar sobre ella. Ya somos dos los que ronroneamos, uno por dentro, la otra ruidosamente por fuera.

Y hay Tripartit.
Ante el asombro mundano, para el que sigue la política sin entenderla. Ante el no tan mundano, de gente que sabe de política y entiende de ella.
No hablo con Jota sobre ello. Prefiero dejar la política a un lado y la amistad por otro.
Cheli sí, Cheli claramente le pregunta:
- ¿Tu sabías algo?
- Claro. Desde que el Tripartit de disolvió se habló de ello. Al cabo de un mes ya estaba decidida su reedición en caso de que las urnas ayudaran.
Cheli no dice más. Me mira como diciéndome: Yo te lo decía y tu no lo creías.
Callo y pienso, pero, después de todo, pensar está de más, en política no hay nada razonable.
Un partido que votó a favor del NO, que fue expulsado del Govern, va y hace esto. No lo entiendo.
Cheli, después, en casa y con tranquilidad me da una explicación, pero es tan profunda y compleja que sería necesario todo un libro para contarla.
Ella lo vio claro, lo entendió cuando los expulsaron y al mes ya andaban piropeándose mutuamente, cuando los de ERC se despidieron de igual manera, diciendo que habían gobernado cómodos y a gusto.
Pero no, no comprendo como un partido puede poner en funcionamiento el resultado de un Estatut después de negarlo tan taxativamente.

LA MALA HISTORIA

Por Pau - 2 de Noviembre, 2006, 23:51, Categoría: General

Hace unos días una mujer muy entrañable para mí vino a visitarme.
Siendo sincero he de reconocer que más que visitarme, lo que vino es para ver mi producto. La cuestión es que siempre queda mejor lo primero que lo segundo.

- ¿Sabías Pau que la señora B... ha muerto?

Mi proverbial falta de memoria para los nombres hace que deba utilizar los muy oxidados engranajes de mi cerebro.
Cuando consigo enlazar el nombre a la imagen, el recuerdo me sobresalta.
Hacía aproximadamente una semana que la imagen de la estupenda mujer me vino a la memoria. No había un porqué para ello pero me vino como un flash de ella y su hija.
Mujer trabajadora, fuerte e independiente.

- ¿Y cuándo fue eso?
- Hace una semana.

Telepatía, supongo.

Dicen que cuando mueres, en pocos segundos pasan por tu cerebro todas las imágenes de tu vida, eso si el tiempo tiene algo que ver con ello.
La telepatía ya no es un fenómeno, es una certeza, un sentido tan natural como puede ser el tacto u olfato.
No es la primera vez que me ocurre y seguramente no será la última.

Mis circuitos neuronales no andan demasiado bien.
Cuando dimos por terminados nuestros tiempos revueltos, alguno de nosotros no lo asimiló bien.
¿Demasiado?
¿Cuándo es demasiado y cuándo suficiente?
Nadie lo sabe.
Lo seguro es que fui de los que no lo asimilaron.
Bebida y droga. Trabajos basados en la violencia y agresión, después fueron la moda y el dinero fácil, un entorno falso...

Un día me levanté de la cama sin recordar donde había aparcado el coche ni como había llegado a casa. Aquel día me di cuenta que mi mente andaba por un camino muy distinto a la realidad.
Me lavé, afeité, salí a la calle, vendí el negocio y me largué con mi amiga a Perú, Lourdes era una mujer limpia y salvaje, no estaba contaminada, hacía que no recordara nada ni nadie.
Volví nuevo, castigado pero absolutamente nuevo. Comencé una historia sin armas ni pesadillas, sin antiguos lastres. Mis amigos me ayudaron mucho, los de la comuna, los impresentables. Entonces fue cuando redescubrí a M, la mujer que nunca se derrumba. A Pili, la que nunca abandona un amigo. A Jota, el amigo-hermano que siempre está donde debe. A Anna, la valiente mujer capaz de entregar su vida por un amigo. Y tantos otros... incontables.

Ahora mis neuronas vuelven a enlazarse poco a poco. El desequilibrio espacio-temporal va subsanándose a medida que escribo. La confusión que sirvió para escribir una parte de la historia de la Crisálida apenas ya existe.
Me doy cuenta, al pensar en la anterior conversación, que no ha pasado tanto tiempo, que debería recordar con más facilidad. Me cuesta situar el momento, los sucesos de entonces para relacionarlos en un tiempo concreto.
La droga hace mucho daño. Ha pasado mucho tiempo y aun se dejan sentir sus efectos.
Hoy ya no puedo escribir con tanta libertad. He de reprimir la soberana y legítima tentación por algo más importante y de más calado: La amistad.

JARDINES

Por Pau - 31 de Octubre, 2006, 1:12, Categoría: General


Paseo por jardines y rincones de L"Hospitalet, mi ciudad. Veo que se aprovecha cualquier rincón para plantar árboles, los plantan con desordenado cuidado para aparentar formar parte de un rincón salvaje.
Barcelona es la ciudad de los árboles. No hay ciudad en el mundo con tanta profusión y variedad.
Jota es un amante de ellos y ha participado en la elaboración de algunos libros sobre el tema, sobre el arbolado de Barcelona.
Hace mil años discutía con él sobre la conveniencia de plantarlos masivamente.
Las olimpiadas hicieron que el paisaje urbano cambiara día a día y nadie sabía como terminaría una remodelación urbana, nadie se atrevía a instalar un parque arbolado.
La discusión residía en construir parques duros o ajardinados.
Lo convencí que lo mejor era plantar árboles. En caso de necesitar remodelarse siempre había tiempo de quitarlos, pero en caso de no ser así, ya estarían en su sitio, crecidos y arraigados.
Jota es un hombre público, su trabajo no tiene que ver con eso pero sé que su influencia es gigantesca, que su opinión es escuchada y muy tomada en cuenta.
Me enorgullecí de haberlo convencido. Se plantaron árboles por doquier, algunos se debieron arrancar y otros trasplantar, como también se abandonaron infinidad de proyectos sin ellos, pero hoy es difícil ver un rincón de Barcelona sin un árbol.

Jota sale muy a menudo en debates televisados y radiados. Es hombre de palabra influyente y atractiva. En sus alocuciones los demás participantes acostumbran a guardar silencio y escuchar atentamente, cosa rara en un debate.
Hombre público y político pero de ideario independiente, profesional e inteligente. Poco amigo de chanzas, corruptelas e influencias.

Hace poco me pidió que no publicara fotos de M o Cheli, incluso tampoco mías y que evitara publicar mi apellido real.
Joan, profesional de renombre y muy conocido en su mundo me pidió lo mismo.
Cheli también se disgustaría al ver publicada su foto en mi blog aun sabiendo que poca gente externa lo lee. Cheli es también mujer conocida en ámbitos artísticos y deportivos fuera de su antigua profesión.

En fin. Los menos conocidos, los que pasamos más desapercibidos somos M y yo.
M es enemiga de fiestas y banquetes, de convenciones, presentaciones e inauguraciones. Siempre intenta no presentarse a ellas y cuando lo hace ni se le ve.
En mi caso es mi socio el más conocido dentro de nuestro mundo.

A veces, muy pocas, eso sí, voy a una cena o comida, siempre con H, mi amiga. En ellas hay gente importante de la cultura, finanzas y arte, nunca de la política. Me presentan los conocidos, veo como poco a poco se acercan para saludarme...
- ¡Ah! Tú eres Pau, del que tanto hablan.
- Igual si, pero eso que hablen tanto...
- Deberías dejarte ver más a menudo.
- Es que salgo poco, y cuando Cheli puede, pues aprovechamos.
Y esas son las habituales charlas de mis pocas salidas.

Otras veces, como hace muy poco, puede pasar todo lo contrario...
- ¡Pau! Cuánto tiempo...
- Es que no me dejo ver.
- Hace poco leí un artículo basado en ti, lo sé porque la que lo escribió me lo dijo.
Y me río...
- Siempre han de ser mujeres.
- Vale, sí, pero yo misma querría escribir sobre tu mundo y alguien como tú.
- Pero no me nombres, por favor.
- Claro que no. Precisamente escribiría sobre eso, sobre el anonimato de muchos.
Y es que si no eres conocido no hay artificio, solo es tu trabajo el que se valora.
Veo un grupito de gente alrededor de una famosa escritora, esa me conoce, poco pero suficiente. Está con H y una no menos famosa presentadora de televisión, muy culta ella. La primera me conoce de Cadaqués, de tiempos pretéritos. La segunda mucho más. Se acerca, un beso en la mejilla. H mira de reojo, muy divertida.
- ¿Qué haces tan trajeado, Pau? Eso que llevas es de Pedro Morago.
- Ya ves, un día es un día. H es mi amiga y...
Y ve en mis ojos el significado de "mi amiga", sabe bien lo que para mí significa "amiga-hermana".
- ¿Sabes que el ... ha escrito una novela en la que inspira su protagonista en tu vida y la de Albert?
- No lo sabía, ya me dirás que novela es esa...
Y me lo dice.
- ¿Has venido sólo o con Cheli?
- Con Pili.
Veo como sus ojos denotan un instante de sorpresa y recuerdo. Veo como no esperaba esta respuesta, busca con su mirada y encuentra.
Me mira, leo sus pensamientos.
- ¿No me dirás que los años te han vuelto quisquillosa?
- No. Es que esperaba encontrar a Cheli.
- Ha preferido quedarse en casa. Pili está pasando unos días por aquí y ya sabes...
- Veo que no has cambiado.
Oigo sin querer la conversación de mi otra conocida, la escritora.
- Hay quien nunca cambia y quien lo hace demasiado, ¿no crees?
Nos despedimos y me acerco al marido de H, necesito hablar de algo sólido. Hombre sumamente inteligente, escritor y aventurero. Su mirada burlona y risueña...
- ¿Qué, Pau? ¿Un encuentro decepcionante?
- De ninguna manera, no es ella.
- ¿La otra?
- Los años nos cambian y no queremos darnos cuenta, solo es eso.
- Pero hay quien siempre será el mismo.

Y ahora pienso en el novelista, la novela y su presunta inspiración.
Debo leerla para partirme la caja. Debo enseñársela a Albert y partírnosla juntos.
Escriben sin conocer. No saben ni el uno por ciento y ya creen poder escribir una historia.


EL PASADO VIERNES

Por Pau - 28 de Octubre, 2006, 23:10, Categoría: General


El viernes fui con mi hijo a cenar a casa de mis padres. Se lo debíamos y para uno un padre es un padre.
Lo cierto es que fui sólo por mi padre. Sé lo mucho que me quiere y echa a faltar.
Al despedirnos me llevé una caja de fotos antiguas. No sé si serán las que andaba buscando, tampoco sé si las regalaron al primero que les hizo gracia. Son muy capaces y no sería la primera vez que ocurre algo así. Dieron a mi primo mis cañas de pescar, regalo de mi abuelo y auténtico padre. Se excusaron diciendo que no sabían, pero sí, sabían de sobras lo que hacían y de quien eran, solo que entonces yo era un indeseable para ellos, ahora ya no, ahora los ayudo y valgo algo más.
Hace tiempo decía que no quería nada suyo. Y es así, no quiero nada de nada. Solo las fotos de mis abuelos y algo más que los recuerde, nada más.
Mi hijo es diferente, él tiene algún buen recuerdo de mis padres, pocos y accidentados pero siempre hay algo, un tiempo feliz.

Me vino a buscar al trabajo, pero después de pedírselo con mucha insistencia.
Al fin me dice...
- Vendrá una amiga con nosotros. Vive también en El Masnou y quiero acompañarla.
Llegó tardísimo. Me presentó la chavala y lo entendí.
A mi hijo le gustan mujeres de verdad, con cara de niña, delicadas y frágiles en apariencia, pero solo eso, apariencia, porque la chavala lo merecía.

Y me recuerda a M, la dulcísima y frágil M, la delicada y de hablar suave; sin ninguna palabra malsonante, fuera de tono o insultante...
Una mujer que, luego, se jugaba la vida y la de los demás, que con voz susurrante emitía directrices que podían decidir la suerte o desgracia de muchos, las dictaba sin arrugarse, con una decisión tan limpia que era imposible refutarla. Hombres fuertes, broncos y sin escrúpulos, seguían y obedecían sin chistar lo que aquella delicada chavalita decidía con melodiosa voz. Hombres que luego, para cubrirla, se jugaban el físico. Y es que M siempre estaba allí, nunca abandonaba nadie, ni en los peores momentos. Si uno de ellos caía en un apuro o encerrona, allí estaba ella y, detrás, los suyos.

Sí. La amiga que Albert me presenta hace que recuerde a M.
Tomo asiento atrás y escucho como hablan.
Me presenta como un padre un tanto peculiar, le dice que un día debe venir a tomar uno de mis mojitos, que soy muy enrrollado...

Siguen hablando, pregunto por la carrera, sus gustos...
Pobre Albert. Ha cambiado sutilmente el chip de su conversación. Pretende gustar pero sin perder su personalidad, eso está bien, demuestra autenticidad. El problema es que, temo, ella no está por la labor.
Le gustan un tipo de mujeres y él gusta a otro.
A él le gustan fuertes, con personalidad y coraje. Él gusta a tontitas que ríen a la primera chorrada, eso sí, las pijitas son guapas, tienen una buena entrada.
A veces, muy pocas, le digo...
- ¿Pero te das cuenta que está loquita por ti?
- Ya, ya...
- Está buenísima, chaval.
- Sí, pero es tonta.
Y entonces, ¿qué más le puedo decir?
Un padre convencional, que se aprovechase. Y se tiraría de los pelos al verlo pasar de ello. Yo no, yo le entiendo y pienso como él.
El tiempo pasa volando y las tontitas distraen tu atención. Mientras tonteas con una de ellas, puede pasar volando algo que de verdad valía la pena.

CONTRADICCIÓN

Por Pau - 25 de Octubre, 2006, 23:29, Categoría: General


Hoy viajo con mi representante provincial. Debo visitar un cliente para agradecer su ayuda en la solución de un problema de patronaje.
Pasamos frente un cruce de carreteras muy transitado en la entrada de Sabadell.
Dos prostitutas nos llaman la atención. Mi compañero saca la mano y las saluda riéndose muy divertido. Una situación que me violenta enormemente, una de ellas es, parece una niña. No me gusta y se lo digo. A la primera rotonda da la vuelta y pasa otra vez frente a ellas, detiene el automóvil y hablamos, él con cachondeo, yo de manera formal. No es una niña, solo lo aparenta para excitar la morbosidad de ciertos conductores. Su físico llama al engaño y lo aprovecha. Son claramente españolas, su castellano es limpio y culto
Recuerdo lo que cuenta Albert, que hay muchas estudiantes que se prostituyen para sobrevivir mientras se sacan la carrera. Estas no lo parecen, claro. Según él, las estudiantes trabajan en pisos y por contactos.
Hablo con mi compañero...
- No podría acostarme con una mujer de la edad de mi hija.
Se ríe con ganas. Él tiene otra de la misma edad y me da la razón.

Y recuerdo cuando...
Hablando con ella me di cuenta que no la trataba como tal, que lo hacía como adulta que es, mujer adulta y madura, conversación intensa como su sexo, inteligente, desinhibida, profunda e interesante.
No. No he sido sincero, ni con él ni conmigo.
Y tiene la misma edad que Cheli cuando la conocí.
¡No! Yerro. Tiene un año más que ella.
¡Cómo pasan los años y tiempos!

Muchas veces, al observar gestos, escuchar conversaciones... recuerdo y alucino.
Recuerdo la vida que llevábamos, apenas, hace unos pocos años.
Increíble y alucinante.

Subíamos casi cada finde a nuestra gran casa del Pirineo, nuestra antigua comuna.
Con Cheli, uno de cada dos a causa de sus guardias.
Una vez allí jugábamos a las cartas, como siempre hicimos antes de conocerla. Jugábamos para descubrir cual de ellas pasaría el finde con sexo absoluto. Jugábamos todos pero eran ellas la que ganaban o perdían. Nosotros solo hacíamos de comparsas, solo jugábamos por hacer algo. La canasta y en parejas. Yo siempre con Vicki, Cheli con Jota, M con Pere y Joan con Susana. Las parejas eran fijas pero cuando una ganaba era ella la que chillaba de gozo.
El premio era pasar el día con todos y a saco. Pere y Susana duraron poco ya que, por razones de trabajo, marcharon a Madrid.
Al poco la cosa se deshizo. Jugábamos igualmente pero la fiesta solía terminarla Cheli. Las demás, por aburrimiento, falta de ganas... eso sí, con naturalidad, solían dejar que fuera ella la que llevara el peso de la juerga.
Tres o cuatro parejas, siempre los mismos salvo contadas y sonadas excepciones, un finde tras otro, divertidos, alegres... Comer, beber, pasear por la montaña, reír, jugar y follar. Con gracia, simpatía, naturalidad, amor y cariño.
Luego, el resto de la semana era pura fiebre. La primera mitad recordando y la segunda pensando en lo que pronto vendría.
Los chavales jugando en los prados o de excursión con una de ellas. Nosotros divirtiéndonos con las fantasías más descabelladas hasta el agotamiento.
Sexo, erotismo y sensualidad sin freno.
De noche nos acostábamos sin mirar ya con quien, la conversación, sueño o apetencia lo marcaba sin que nadie forzara la situación. Si una de ellas tenía el período y no le apetecía, podía dormir sola. Siempre había otra que lo hacía con dos.
Mientras, los niños durmiendo en el piso de arriba, todos juntos, alegres y divertidos. Para ellos era como su recinto particular donde los mayores no entraban sino, tan solo, para limpiar y preparar las camas.

Y pide que le cuente historias de entonces. Me habla de sus amigos, experiencias, inquietudes...
Una mujer con bagaje, mucho bagaje.
Y ahora pienso que los tiempos han cambiado horrores. Hoy los jóvenes son más adultos y responsables. Su madurez los reprime, piensan demasiado en las consecuencias y no en su placer.
¿Qué le iba a contar?
Me lee, es una de los que lo hacen. Si sigue mi historia, ya sabrá.

No. Nada es comparable.
Solo sé que para nada envidiamos su forma de vivir y, ellos, en cambio, la nuestra sí.


UNA CENA OTOÑAL

Por Pau - 24 de Octubre, 2006, 0:30, Categoría: General


Hoy, día veintiuno de Octubre, el día que escribo estas líneas sobre papel, mi compañera insinúa que estoy enamorado de M.
Y esto es cosa sabida y asumida de tiempo.
¿Se puede estar enamorado de varias mujeres?
Seguro que sí porque yo lo estoy.
Dicen los estudiosos que, a partir de una edad, un hombre ya no se enamora. Debo ser la excepción o un inmaduro sin posibilidad de recuperación. ¿Recuperación? ¿Que palabra más inadecuada para la situación, verdad?
He de ser comprensivo con sus palabras. Y más, cuando las emite con tal cariño.
Incluso Cheli tiene derecho a preocuparse. Una mujer enferma, que ve cada día su futuro más incierto, tiene todo su derecho.
Así y todo, nadie puede dudar lo muy enamorado que estoy de ella.

Hemos cenado los cuatro en casa de Tomás. Ha vuelto a cerrar el sótano y tocado nuestras mejores canciones.
M lee los folios escritos por mi, los lee con satisfacción, dice que escribo muy bien, los tres dicen lo mismo. Parece ser que el amor hace milagros o enciega. Sé con toda seguridad que no escribo bien, los hay de peores, claro.
Detrás de ti, sobre todo cuando eres tú el que vuelve la cabeza para vigilar, siempre hay cola.
Cheli parece estar mejor, hoy no se ha dopado, no le ha hecho falta o, por lo menos, eso es lo que ella dice.
Está echada en el sofá ya que Tomás ha manipulado agresivamente sus cervicales y ahora no deja que se mueva demasiado.
Tomás canta, su voz es bronca pero melodiosa, canta a Leonard Cohen y nosotros dos bailamos.
Hemos leído y repasado fotos antiguas, hemos reído mucho.
Me habla al oído, susurrando con aquella voz que me enloquece, como siempre...
- No es cierto que nadie de nosotros saliera herido, Pau.
- ¿No? Pues debería haberme enterado.
- No quise contarlo. Os hubiera preocupado demasiado. Entonces supe que iban tras de mí y que no nos habían enlazado. Os dije que me iba al Bergadá a cuidar mi abuela. Os disgustasteis pero cedisteis.

Y ahora recuerdo...
Volvió como nueva, el pelo corto como a mí me gusta, con la nuca al aire, más muñeca si cabe.
Cuando actuaba lo hacía a cara cubierta y de manera más inaccesible.
Yo disfrutaba de su nuca, se la mordía a menudo. Esto duró hasta que su pelo creció.
Jota gusta de las mujeres con pelo largo y a mí corto. M convivía con Jota, era su amado.
Recuerdo aquél día que, en cambio de ella, vinieron dos gigantes a decirnos que había dado un traspié y se había hecho mucho daño con una verja. Preocupados les dijimos que la llevaran a un Hospital.
- Está todo controlado - Nos dijeron entonces.

 -¿Cómo fue?
- Un disparo lejano, iban por mí, me rozó entre costillas y abrió el cartílago. No fue nada importante pero me preocupó que me tuvieran tan localizada
- Dudaste de nuestro sentido común.
- No, eso nunca, pero no quise preocuparos gratuitamente. Lo cierto es que, al hacer aquello, demostraron que no sabían nada de nosotros como organización. Me curé con facilidad y punto. De haberlo sabido no me hubieseis dejado continuar. - ¿O sí?
- Probablemente no.

Observamos a los otros dos echados en el sofá y charlando amigablemente.
No puedo remediarlo. Veo a Cheli que, aun enferma, coquetea de manera sublime. Y veo a Jota perdido ante el encanto de esta mujer. Dos personas que se gustan y comparten una inmensa cultura. Dos personas igual de fogosas, que, cuando están juntas, el sexo les sale a raudales por todos los poros de su piel.
Tomás ahora canta mal, sonríe... y es que ve como nos besamos, como mi mano se introduce bajo la camiseta y acaricia la suave espalda de M, de la rabadilla a la nuca, sus costados... Ella se estremece, ya no habla.

Dos mujeres bien distintas pero igual de grandes. Una, puro fuego, la otra, brasas candentes.

Dicen que no hay modo sencillo de ser grande. Y yo digo lo contrario: para ser grande, debe hacerse de modo sencillo.

Nos sentamos y él deja de tocar para estar con nosotros, para hablar de mil cosas, sobre todo de la historia de su tierra aragonesa.
Oímos como baja su mujer, una buena amiga, una gallega fuerte en todos los aspectos. Viene para charlar un rato...

Me lee la misma gente de antes, los mismos. Han ido buscándome hasta encontrarme.
Recibo un correo de Philadelphia, otro de Madrid. Me dan las gracias por avisarlos del nuevo sitio. Están clara e irónicamente disgustados.

He decidido seguir escribiendo hasta que no tenga nada que decir o el día que nadie me lea.


El Blog

Calendario

<<   Enero 2011    
LMMiJVSD
          1 2
3 4 5 6 7 8 9
10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23
24 25 26 27 28 29 30
31       

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog