13 de Noviembre, 2006

A DISGUSTO

Por Pau - 13 de Noviembre, 2006, 23:42, Categoría: General


No me siento a gusto en el mundo que me ha tocado vivir. Supongo que pensar así debe ser harto peligroso pero, la historia, la mía en este caso, es así.

Otra avería en el Metro ayuda que pueda escribir con tranquilidad sobre mi desasosiego, desasosiego es la palabra más acertada que encuentro en mi vocabulario.

Es curioso que en el único lugar en el que escribo a gusto, con libertad absoluta, sea éste, un tren del Metro barcelonés.

No estoy bien en casa, tampoco con la familia. No me siento a gusto con casi nadie.

En mi  trabajo existe crispación, la misma que se respira en el ámbito político de mi pequeño país.

Ya no estoy dispuesto a transigir sobre mi forma de ser y eso conllevará un cambio radical y absoluto. Tengo ganas de abandonar trabajo y familia, un buen trabajo y una buena familia.

Soy un hombre repleto de contradicciones.

Repaso mi vida y me doy cuenta que solo dispongo de buenos amigos y ningún enemigo. Los posibles y potenciales enemigos huyen de mi entorno, mis amistades no notan esta característica de mi personalidad. Piensan que soy una bellísima persona, que para mí todo el mundo es bueno y con derecho a ser tomado en cuenta, a tener una oportunidad.

Hay hombres que solo se sienten bien luchando y viviendo al límite, guerreando hasta el final.

Me gusta hablar y estar bien con los míos. Me gusta ser silencioso y no estar bien con los demás. El mundo es blanco o negro, no veo matices, odio los matices, solo sirven para engañar mi particular percepción de lo que me rodea.

Hay un horroroso chip en mi cerebro que me exige volver a ser un gran hijo de puta y otro que todo lo contrario, que debo reprimir y apagar el anterior para siempre.

Y tengo miedo de hacer eso, de dejar de ser como soy. Y, mientras, el tiempo pasa sintiendo impotente como se escurre por entre mis dedos.

De vez en cuando una abeja abandona el enjambre, un ánade la bandada...

¿Están locos?

Un defecto, variación o mutación en su pequeño cerebro ocasiona dicho comportamiento.

No sabemos bien lo que ocurre en el cerebro humano. No creo que lo sepan ni nuestros bisnietos, y si algún día uno de ellos lo descubre habrá solucionado, sin duda, nuestro problema de supervivencia como especie.

Hoy por hoy debemos aceptar que no sabemos como funciona el mecanismo que regula nuestros hábitos y costumbres. Mientras, siempre habrá el que se rebote, rebele contra lo preestablecido como normal e incluso lógico, que no es lo mismo. Y se le tratará como anormal que es, y se intentará recuperar para el sistema, un sistema que consideramos el mejor y más adecuado para "ir tirando".

El Blog

Calendario

<<   Noviembre 2006    
LMMiJVSD
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30    

Categorías

Archivos

Sindicación

Alojado en
ZoomBlog